LA SIDRA


La sidra buena, la verdadera sidra natural,tiene que ser ácida,sin sabor alguno a vinagre,ni a "tasto" que es el sabor que da a humedad un tonel mal conservado.
Tiene que burbujear en abundancia sin formar masa de espuma como el champán. Debe reaccionar su gas al batido del escanciado en alto, poniéndose blanquecina por unos segundos nada más que para quedar ligeramente burbujeante y transparente,limpia como el oro puro.Para escanciarla se debe tomar el vaso por el fondo o "culo" inclinándolo hacia delante con la mano izquierda y la botella en la derecha.
Se deja caer la sidra en la superficie lateral del vaso,pero nunca sobre el líquido que se va acumulando,hasta que el vaso alcanza un "culín"como de un cuarto o un tercio,según la sed. Eso de tirar un poco al final es una deferencia nuestra de consideración a los compañeros de tertulia.Generalmente en cada grupo no hay más que un vaso o a todo más dos.
ELABORACIÓN-
Se amontona la primera manzana "la del sapu",para octubre se espera "la coloradona"a la que sucedera en noviembre "la xuanina"y la "pericu"en diciembre,antes de iniciar la "mayá". De allí pasan a la trituradora que,después de desmenuzarla conocerá la tortura del llagar que dura tres días.